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Grandes Jugadores (GALACTICOS)
Durante sus 106 años de vida, el Real Madrid ha contado en sus filas con jugadores que fueron y son reconocidos internacionalmente. El primero de ellos, más reconocido por su paso por la presidencia del club, fue Santiago Bernabéu. El ex mandatario, que luego daría nombre al estadio merengue, vistió la camiseta blanca durante 16 temporadas, hasta que se unió a la Junta Directiva del Madrid. Desde su posición de delantero convirtió 70 goles en 80 partidos oficiales y festejó una Copa de España y nueve campeonatos regionales.
Bernabéu, a poco tiempo de su retiro como futbolista, él mismo se encarga de señalar un defensor para reforzar el equipo. Ese jugador era Ciriaco, un marcador que junto a su compañero en defensa, Quincoces, y al arquero Zamora formaron un trío durante los años 30 que quedó en el recuerdo del fútbol mundial. Ellos fueron los principales responsables de que el conjunto merengue conquiste las primeras dos Ligas de su historia.
En 1953 el Real Madrid fichó a Alfredo di Stéfano, el mejor jugador del momento, quien se convertiría en un verdadero mito para la entidad.
Con la casaca merengue el delantero argentino acumuló cantidades de éxitos y números inigualables: marcó 418 goles en 510 partidos (0,81 goles por encuentro) y ganó ocho Ligas, cinco Copas de Europa, una Copa de España, una Copa Intercontinental, dos Copas Latinas, una Pequeña Copa del Mundo, tres Trofeos Carranza y un Trofeo Benito Villamaría. Además, se consagró Pichichi en las temporadas 1953/54, 1955/56, 1956/57, 1957/58 y 1958/59. Pese a su nacionalidad, vistió la camiseta de la Selección Española en 31 oportunidades.
Junto a la Saeta Rubia, como así se lo conocía al actual Presidente de Honor del Madrid, brillaron otros magníficos futbolistas, que conformaron un equipo invencible para cualquier adversario de la época. Uno de ellos fue Francisco Gento, quien mantiene el récord de haber participado consecutivamente en 18 Copas de Europa de Campeones de Liga, disputando ocho finales y ganando seis de ellas. También festejó 12 Ligas, dos Copas de España, una Copa Intercontinental, dos Copas Latinas, una Pequeña Copa del Mundo, y fue distinguido ocho veces con medallas al Mérito Deportivo (dos de oro, una de plata y cinco de bronce). Convirtió 253 goles en 761 partidos como jugador merengue y jugó 44 partidos con la Selección de España (participó de dos mundiales).
Otro que se destacó en aquella época fue el húngaro Ferenc Puskas, pese a su arribo a Madrid con 31 años. El delantero jugó 262 partidos oficiales y 110 amistosos, en los que festejó 324 goles. Durante sus nueve años en la institución blanca los merengues se alzaron con cinco Ligas, una Copa de España, tres Copas de Europa y una Copa Intercontinental. Por su excelente carrera el Comité Olímpico Internacional (COI) le otorgó una Orden de Honor. Además, Puskas integró los seleccionados de dos países: Hungría (88 partidos) y España (cuatro encuentros).
Ya por fines de los ‘70 y principios de los ’80 aparecerían nuevas estrellas, como a lo largo de toda la existencia del Real Madrid. José Antonio Camacho, quien luego fuera entrenador del equipo blanco, fue uno de los defensores más importantes a nivel mundial de su época. En 579 partidos oficiales, Camacho festejó ocho Ligas, dos Copas de la UEFA, cuatro Copas de España y una Copa de Liga. Con la Selección Española disputó 81 partidos. Contemporáneo suyo, también brilló con la camiseta blanca, Jorge Valdano. El delantero argentino vivió sólo la última parte de su carrera en el Madrid, pero sin embargo es uno de los ex jugadores más identificados con el club merengue, ya que tras abandonar el fútbol por una enfermedad (hepatitis B), se convirtió en director técnico y dirigente del equipo capitalino. Oriundo de Las Parejas, Santa Fe, jugó 142 partidos, anotó 51 goles y ganó tres Ligas y dos Copas de la UEFA.
El 5 de febrero de 1984 debuta en el primer equipo madridista Emilio Butragueño, un atacante que junto al mexicano Hugo Sánchez formarían una de las delanteras más importantes de todos los tiempos. En aquel encuentro, el Madrid perdía por 2 a 0 en Cádiz al finalizar el primer tiempo. Para los segundos 45 minutos Alfredo Di Stéfano, entrenador de los blancos, mandó a Butragueño al campo de juego. Este marcó los dos primeros goles para llegar al empate y además dio la asistencia para el tanto del triunfo. Con semejante estreno, su carrera estaría repleta de éxitos y reconocimientos. El 12 de diciembre de 1984, el delantero madridista sería el máximo protagonistas de un partido imborrable de la memoria del pueblo merengue, marcando tres goles en la victoria 6 a 1 ante el Anderlecht en el partido de vuelta por los octavos de final de la Copa de la UEFA. Así, el Real logró una remontada inolvidable, ya que en la ida había perdido por 3 a 0. Emilio, ganador por dos años consecutivos del Trofeo Bravo al mejor jugador europeo menor de 24 años, conquistó junto al Madrid seis Ligas, dos Copas de la UEFA, dos Copas del Rey, una Copa de la Liga y tres Supercopas de España. Convirtió 217 goles en 463 partidos oficiales y 106 amistosos. Además, se proclamó Pichichi en la temporada 1990/91.
Como ya lo habían hecho Alfredo Di Stéfano, Jorge Valdano y Fernando Redondo, entre otros, en la década del 90 se destacó otro jugador sudamericano: Iván Zamorano. Pese a tener que atravesar una racha negativa de 19 fechas sin convertir, el chileno fue una máquina de marcar goles en sus cuatro años con la camiseta merengue, ya que alcanzó los 100 tantos en 173 encuentros. El delantero de la Selección de Chile, celebró una Liga, una Copa de España y una Supercopa de España.
Entre los mejores defensores del fútbol mundial se puede destacar a Fernando Hierro, quien fue uno de los pilares fundamentales del Madrid durante 14 años. El marcador nacido en Málaga conquistó absolutamente todo los laureles posibles en el club blanco: cinco Ligas, una Copa del Rey, tres Copas de Europa, dos Copas Intercontinentales, cuatro Supercopas de España y una Supercopa de Europa. Participó en 598 encuentros y pese a su posición en el campo de juego logró convertir en 126 oportunidades. Esta condición de defensor con goleo lo ubica como el segundo máximo anotador de la Selección Española (fue convocado durante 13 años) con 29 tantos en 89 partidos.
En 1996, Roberto Carlos llegó a la entidad merengue para adueñarse de la banda izquierda de la defensa por 11 años. El brasileño fue declarado por Lorenzo Sanz, ex presidente merengue, como uno de los jugadores más rentables de la historia del fútbol mundial. En su extensa estadía en Madrid, el carioca ganó cuatro Ligas, tres Supercopas de España, tres Copas de Europa, dos Copas Intercontinentales y una Supercopa de Europa. Se destacó por sus cualidades físicas, entre ellas haber realizado los 100 metros en 10.9 segundos (un tiempo casi de competición profesional de atletismo) y alcanzar los 140 kilómetros por hora en algunos de sus remates. También sobresalió con la selección de su país, para la que disputó 128 encuentros y logró un Mundial, dos Copas América y una Copa Confederaciones. Fue distinguido con un Balón de Plata (2002) y por la FIFA como el segundo mejor jugador del mundo (1997).
La lista de excelentes y destacados futbolistas que han vestido la camiseta de la entidad madridista es inigualable. A ella se pueden sumar jugadores como Adauto, Agustín, Alkorta, Amancio, Benito, Betancort, Bueno, Buyo, Chendo, Cunningham, Del Bosque, Evaristo, Gallego, Gordillo, Helguera, Juanito, Kopa, Michael Laudrup, Maceda, Martín Vázquez, Michel, Suker, Milla, Mijatovi, Morientes, Santillana, Seedorf, Makelele, Ronaldo, Beckham y Zidane, entre otros.
